¿Qué es el enfoque cognitivo-conductual?
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un modelo de trabajo psicológico enfocado en comprender la relación bidireccional entre la forma en que interpretamos las situaciones (procesos cognitivos), lo que experimentamos a nivel emocional y las acciones o respuestas que llevamos a cabo (conductas).
Este enfoque plantea que las interpretaciones que construimos sobre los acontecimientos influyen de forma directa en nuestro estado anímico y en nuestras decisiones. A través del diálogo reflexivo, se propicia un espacio donde la persona puede identificar aquellos esquemas o ideas que puedan estar resultando rígidos o poco útiles para afrontar sus circunstancias actuales.
Una forma estructurada de observar lo que ocurre
Una de las características de esta perspectiva es su carácter colaborativo y orientado al presente. El trabajo en sesión suele apoyarse en el análisis consciente de situaciones concretas, fomentando la observación y el registro de reacciones para favorecer una toma de perspectiva más flexible.
Lejos de ser una aplicación pasiva, la persona participa activamente en la exploración de sus experiencias, adquiriendo herramientas de autorreflexión que puede poner en práctica en su vida diaria.
Cómo se integra en Psicointegral
En Psicointegral no aplicamos la perspectiva cognitivo-conductual de forma aislada. Consideramos que las cogniciones y las conductas no se producen en un vacío, sino en el seno de relaciones familiares, sociales y afectivas específicas.
Por ello, articulamos esta metodología con la mirada del enfoque sistémico, logrando un equilibrio que atiende tanto la vivencia personal interna como las pautas de relación del entorno.
Conoce cómo trabajamos
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